viernes, 8 de abril de 2011

IMPREDECIBLE

Cada examen de filosofía, cada visita al norte dos.
El Whisky, el Areuca o el licor de hierbas.
Miguel Hernández, el psicoanalisis de Freud.
La replicación del ADN en eucariotas.
Las 4:02, las 6:15, las 6:20, las 23:00, las 8:00.
Los guisantes, la Q de calidad del McDonnals.
Extremoduro, Marea, Sinkope.
Las braguitas revoloteando.
El baloncesto, el fútbol, el Madrid.
Sueño, cansancio, agujetas.
Cosas NO sexuales, cosas SI sexuales
Celos, bailes pegados, fotos infraganti.
Mareos, rayadas, ya ablaremos.
Que si no, que si si, que si si.
Proposiciones indecentes.
Me pones, y tu a mi.
Los mensajes de buenas noches, los de buenos días.
Minas, la casa de Sami, Murcia, Duom, Priviet.
Los arbustos, los callejones, los sofas,
los sacos de dormir, las camas,
las cocinas, los autobuses, las discotecas.
Cada mirada clavada fijamente en la mia.

Miedo.

Miedo a perderlo.

Pero no puedes perder algo que nunca fue tuyo.

Porque si algo te importa lo suficiente como para huir de ello,
es porque te importa demasiado.