martes, 12 de julio de 2011

shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

Solo recuerdo aquellas tonterías.
Esas a las que no das ninguna importancia,
pero que sin saber porqué, no puedes olvidar.

No creo que tú seas la razón.
Sino lo que yo quería que fueses.
Mis esperanzas, mis deseos, mis sueños.
Y todo aquello que deposite en tí.

Quería algo,
y acabé creyendo que tal vez te quería a tí.

Puede que haya madurado.
Pero, ¿te cuento un secreto?
Tal vez simplemente este intentado combercerme de ello.

Inconformismo.

Tres horas de sueño.
Por placeres buscados, y encontrados.

Pase años en busca de la explosión.
Del fin, del placer maximo.
De la plenitud.
Para finalmente alcanzarla,
y que desapareciera.

No puedes pedir más,dijo mi conciencia.
Esto es lo que querías, me recordó.
Pero pronto los sueños se quedan cortos.
Las metas se alcanzan.
Los finales llegan.
Y tú solo deseas que haya una segunda parte.
Que sea mejor que la anterior.

Es agotador tener siempre ganas de más.
Y aun más el no poder evitarlo.

Un buen polvo, sí.
Pero solo un polvo.

Antes era suficiente,
ahora han vuelto las ganas de más.