Tres horas de sueño.
Por placeres buscados, y encontrados.
Pase años en busca de la explosión.
Del fin, del placer maximo.
De la plenitud.
Para finalmente alcanzarla,
y que desapareciera.
No puedes pedir más,dijo mi conciencia.
Esto es lo que querías, me recordó.
Pero pronto los sueños se quedan cortos.
Las metas se alcanzan.
Los finales llegan.
Y tú solo deseas que haya una segunda parte.
Que sea mejor que la anterior.
Es agotador tener siempre ganas de más.
Y aun más el no poder evitarlo.
Un buen polvo, sí.
Pero solo un polvo.
Antes era suficiente,
ahora han vuelto las ganas de más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario